Ayer hablaba con Alicia de que lo realmente duro en la cuarentena no es el trabajo físico sino el mental. A estas alturas físicamente podría aguantar probablemente todos los ejercicios a tiempos completos, el problema está en que mentalmente no soy capaz. Son ejercicios tan largos que me agobia el hecho de saber de antemano que voy a estar, por ejemplo, diez minutos subiendo y bajando las piernas y además concentrada en ello. ¿Por qué? Francamente no tengo ni idea. Y sé que si en vez de hacerlo yo sola en casa lo hiciera en una clase con más gente también sería mucho más sencillo. Está claro que ahí está la lucha.

2 comentarios
Feed de los comentarios de este artículo
Julio 24, 2009 a 5:43 pm
Nirankar
Esa resitencia a la práctica diaria es a causa del ego. Tu ego no quiere sufrir y por eso ordena a tu mente que te libere del compromiso, enfermando tu cuerpo, diciéndote que no aguantarás el ejercicio, distrayéndote con múltiples pensamientos… Si disciplinas a tu mente, finalmente conectarás con tu alma, no habrá sufrimiento y la práctica la harás porque la tienes que hacer, sin más.
Al menos, esa es la explicación que a mí me han dado…
Venga, que sólo falta un día. ¿No te animas a prolongar la cuarentena a 90 días?
Julio 24, 2009 a 7:54 pm
senderoyoga
90 días y son palabras mayores! Aunque quiero seguir haciendo yoga a diario ahora necesito descansar un poco del nhabi kriya y hacer otros kriyas distintos, me lo pide el cuerpo! pero volveré a la carga
A ver si con la práctica, el tiempo y la paciencia consigo dominar mi ego y llegar a ese punto que dices…
Gracias por los ánimos!! Bss!!