Recta final. Ya sólo me quedan dos días para terminar con la cuarentena y francamente, tengo muchas ganas. No de terminar con el yoga diario, que eso es algo que espero mantener a partir de ahora; pero sí de terminar con el nhabi kriya y con la meditación del calibre de la vida. Estoy cansada de hacer todos los días lo mismo. Últimamente lo que me pasa es que cada vez le añado más ejercicios al calentamiento para tener variedad y retrasar la llegada de los interminables minutos del nhabi kriya. El hecho de enfrentarme a lo angustioso de la rutina también es un reto y sé que me está fortaleciendo pero… ay…creo que respiraré aliviada el viernes, cuando ya no sea una obligación

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